lunes, 8 de agosto de 2011

ñeres 011

Nacos al volante hay demasiados y están categorizados en dos tipos. Los que no saben manejar y joden la vialidad, tocan el claxón, se meten por donde pueden, no respetan cruces peatonales y los que se creen Vin Diesel. Los primeros son ofensivos a la vialidad y los segundos, ofenden al buen gusto y representan una agresión a la retina.

¡Jijos de la ñeres! ¿De dónde sacan estos cabrones que los coches pimpeados se ven bien? Les cambian el color, la forma, alerones, bocinas, neón... ¡No mamen! Esos son los que deberían de ser considerados como daños a la nación, no un golpe a una banqueta. Estos weyes si son carentes de gusto ya ni siquiera es que lo tengan oculto en la parte más recóndita de su cuerpo.

Invierten el dinero ganado en un coche (en el caso de México un Chevy 2005), su bien material más preciado, más que la casa, la tele, el estéreo con neones en la bocina e incluso, a veces... más que su novia. Una vez que tienen su "nave", comienzan a visitar pasillo de Pericoapa o a ir a leer revistas ñeras de coches al Sanborns. Listo saben precios, colores y han ubicado los aditamentos más chidos para hacer que su coche se deforme, se vea culerísimo y sea la envidia de la cerrada.

Con el paso del tiempo, el coche sufrirá una transformación radical, cambiando de color, forma, vidrios, focos, molduras... Hasta convertirse en una híbrido entre Chevy y aborto de Porsche. Pero lo que importa es que se rechido.

Yo no entiendo porque estos pendejos, mejor juntan todo el dinero que se piensan gastar y en lugar de desperdiciarlo y joder a otros, se compran un coche decente en lugar de un Chevy culero usado. No tengo nada contra los Chevys, pero si vas a invertir tanto dinero, mejor que se compren un buen coche, lo dejen como está y no afectan a los demás. Así, evitaríamos accidentes por agresiones visuales mientras conducimos.

Acá les dejo una serie de estos especímenes.